{"id":5931,"date":"2025-12-18T14:08:46","date_gmt":"2025-12-18T13:08:46","guid":{"rendered":"https:\/\/fraktalwerk.de\/?p=5931"},"modified":"2025-12-19T09:48:24","modified_gmt":"2025-12-19T08:48:24","slug":"addenda-tuve-un-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/addenda-tuve-un-sueno","title":{"rendered":"Nota posterior: Tuve un sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/www.meinkiez-meinfriedhof.berlin.de\/tag-des-friedhofs\">El D\u00eda del Cementerio 2025<\/a>, el 14 de septiembre, Anna Thalbach ley\u00f3 textos seleccionados por el jurado del <a href=\"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/tuve-un-sueno\">concurso de relatos<\/a>.\u00a0Uno de esos textos fue el de Marlen Wagner, que ahora deseamos publicar en nuestro sitio web.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Tuve un sue\u00f1o <\/strong><\/em>(Marlen Wagner)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La noche del 21 de junio de 2025 permanecer\u00e1 para siempre en la memoria de la humanidad. En esa noche m\u00e1s corta, que sigui\u00f3 al&nbsp;d\u00eda m\u00e1s largo del a\u00f1o, ocurri\u00f3 algo monstruoso. Y yo fui testigo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por fin hab\u00eda cumplido un sue\u00f1o largamente acariciado: pasar al aire libre esa noche especial. Me hab\u00eda sentado junto a hogueras y&nbsp;escuchado las conversaciones de la gente; por un breve tiempo hab\u00eda sido parte de una comunidad que, a m\u00ed, la desconocida, me&nbsp;hab\u00eda dado la bienvenida aquella noche. At\u00e9 hierbas y flores en una corona y, tras un brev\u00edsimo descanso sobre mi cabeza, la&nbsp;entregu\u00e9 al peque\u00f1o r\u00edo. Ahora estaba de pie en el peque\u00f1o puente sobre el Panke y observaba c\u00f3mo se deslizaba lejos a la luz de&nbsp;la luna. Las hogueras se hab\u00edan apagado; de uno en uno, en parejas o en peque\u00f1os grupos, las personas se alejaban del parque.&nbsp;Algunos me saludaban con un gesto al cruzar el puente en el que yo a\u00fan permanec\u00eda. Yo tambi\u00e9n quer\u00eda volver a casa, les devolv\u00eda&nbsp;el saludo con un parpadeo somnoliento \u2014y, sin embargo, dudaba en emprender definitivamente el camino de regreso. Una duda que&nbsp;no solo frenaba mis pasos, como de pronto me di cuenta. Quienes instantes antes hab\u00edan rozado amablemente mi hombro al pasar&nbsp;se detuvieron, quedaron inm\u00f3viles. Pronto est\u00e1bamos apretados unos junto a otros en el peque\u00f1o puente, esperando. Todo se hab\u00eda&nbsp;vuelto completamente silencioso; el canto hab\u00eda cesado y hasta el fuego crepitaba ya de manera inaudible. Ning\u00fan ave nocturna&nbsp;alzaba la voz; los perros yac\u00edan a los pies de sus due\u00f1os, con las orejas erguidas. Las hojas en las ramas de los \u00e1rboles ya no&nbsp;susurraban y la suave brisa nocturna se extingui\u00f3. Un profundo silencio descendi\u00f3 sobre \u00e1rboles, animales y personas: algo conten\u00eda&nbsp;el aliento y se preparaba. Deber\u00eda haber sido aterrador, pero en los ojos de nadie vi miedo. Tensi\u00f3n, expectaci\u00f3n \u2014pero no miedo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y entonces lo vimos. Venir. Desde el cementerio algo se mov\u00eda hacia nosotros, pasando por encima de nosotros con un suspiro de&nbsp;muchas gargantas invisibles. No ten\u00eda contornos definidos y, sin embargo, distingu\u00edamos figuras en la masa sobre nuestras cabezas.&nbsp;Transl\u00facidas, humanas. La corriente avanzaba hacia el sureste. La seguimos con la mirada y o\u00edmos un susurro: \u00abNunca m\u00e1s\u00bb. Y a&nbsp;veces: \u00abNunca m\u00e1s es ahora\u00bb. De todas las zonas de c\u00e9sped del parque brotaron con fuerza tallos de flores. Grandes flores rojas se&nbsp;abrieron en la luz amarillenta de las apariciones luminosas. Cuando el \u00faltimo susurro se hubo apagado y la \u00faltima aparici\u00f3n ya no se&nbsp;distingu\u00eda sobre nosotros en el cielo nocturno, se replegaron de nuevo bajo la hierba verde, hacia la tierra. Salimos de nuestra&nbsp;par\u00e1lisis y regresamos a casa. A\u00fan en silencio y con tanto cuidado, como si el mundo pudiera resquebrajarse bajo un paso&nbsp;demasiado fuerte.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En casa no encend\u00ed la luz; la luz de la luna bastaba para orientarme. Orientarme \u2014pens\u00e9 con iron\u00eda\u2014 no era tan sencillo. El mundo&nbsp;hab\u00eda contenido el aliento. Fui al estudio, abr\u00ed de par en par las ventanas y escuch\u00e9. En el silencio se mezclaban sonidos, muy leves,&nbsp;pero audibles. El silencio de la noche hab\u00eda regresado. Encend\u00ed el ordenador y conect\u00e9 internet.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Poco a poco aparecieron informes, y todos describ\u00edan lo que yo tambi\u00e9n, lo que nosotros tambi\u00e9n hab\u00edamos vivido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En todos los pa\u00edses se alzaron nubes de ceniza desde los lugares de los antiguos campos de exterminio y de los campos&nbsp;circundantes, y se conformaron en aquellas figuras transparentes que tambi\u00e9n nosotros hab\u00edamos visto. Tambi\u00e9n de las fosas&nbsp;comunes de las guerras mundiales y de los interminables cementerios militares se elevaron apariciones. Hubo tambi\u00e9n nubes muy&nbsp;peque\u00f1as, como las que vimos aquella noche sobre Pankow.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y en todas partes la gente oy\u00f3 ese suspiro, ese murmullo. Las apariciones no llevaban insignias ni estrellas; su vestimenta era el&nbsp;humo, la ceniza, vagamente modelados por el viento que las transportaba. Que las llevaba hacia Getseman\u00ed, Gat Shmanim, el jard\u00edn&nbsp;en cuyo borde se alza la Bas\u00edlica de la Agon\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las nubes de esas figuras espectrales avanzaron hacia aquella tierra, cayendo sobre ella como las siete plagas sobre Egipto. El&nbsp;\u00c1ngel de la Historia las acompa\u00f1aba. Arrancado a la tormenta del progreso, mov\u00eda libremente sus alas; sus ojos miraban con&nbsp;severidad. Ya no estaba condenado a limitarse a observar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Millones de apariciones \u2014y barrieron a los asesinos en masa, a los criminales de guerra, a los olvidadizos de la historia, a los&nbsp;fan\u00e1ticos y a los que no dudan. Casi sin ruido, con determinaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El s\u00e1bado hab\u00eda pasado; el trabajo, realizado a la luz p\u00e1lida del nuevo d\u00eda. Las nubes dieron la vuelta y se disolvieron sobre los&nbsp;cementerios, los campos, los lugares de donde hab\u00edan venido, con un \u00faltimo resplandor en el rojo del amanecer del nuevo d\u00eda. El&nbsp;\u00c1ngel de la Historia, sin embargo, permaneci\u00f3 y llam\u00f3 a otros. Y juntos ense\u00f1aron a las personas de dos pueblos a forjar un futuro&nbsp;com\u00fan.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tambi\u00e9n yo vi desde mi ventana un lejano resplandor claro, all\u00ed donde se encuentra el cementerio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me despert\u00e9 y llor\u00e9 \u2014hab\u00eda tenido un sue\u00f1o.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto de Marlen Wagner \u00abTuve un sue\u00f1o\u00bb para el concurso de relatos con motivo del D\u00eda del Cementerio 2025 en Fraktalwerk.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5934,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[62,59],"tags":[],"class_list":["post-5931","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-aktuelles-es","category-traumbeute-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5931"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5931\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6059,"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5931\/revisions\/6059"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5934"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraktalwerk.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}